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viernes, 25 de noviembre de 2011

La implosión del amor y el #foreveralone

Sin importar hacia qué lado decida voltear, muy frecuentemente me encuentro que la gente hoy día sufre por amor… o mejor dicho, por la ausencia de mismo pero, ¿realmente existe una carencia de amor?


Todos en algún momento de nuestra vida hemos sufrido por amor pero actualmente me parece que la gente tiene esta idea de que no hay con quien estar para lograr desarrollar una relación fructífera y se ha llegado a tal punto que ha nacido el fenómeno del forever-alone. Lo impresionante es que siendo millones de personas las solteras ¿por qué nos hemos vendido y comprado la idea de que estaremos por siempre solos?, creo que sería mejor en lugar de ser 100 millones (por decir un número) de solteros, fuéramos 50 millones de parejas… lo que me lleva a pensar y sentir que hoy lejos de vivir en una explosión de amor vivimos la implosión del amor.

Para entender este fenómeno social creo hay que detenernos a dar un vistazo y reflexionar las causas, lo que hacemos y dejamos de hacer para encontrarnos en este sufrimiento por la “falta de amor”. Soy consciente de que es difícil encontrar a una persona con la cual podamos establecer una conexión en los distintos aspectos que abarca la vida del ser humano, esa otra persona con la cual tener pláticas interminables que nos dan la sensación de detener el tiempo, aquel individuo con el que compartamos el realizar las actividades que nos complacen y todo como consecuencia de que se comparten gustos e intereses, tampoco podemos menospreciar la química y atracción física y sexual que tan importantes y necesarias son como pilar de una relación con cimientos sólidos… Sin embargo, en muchas de las ocasiones somos nosotros mismos los que actuamos en contra de lo que queremos y algunos incluso ya tienen; creo que todos hemos escuchado los casos en los que alguien fue sustituido por alguna persona más, y digo sustituido por que a mi parecer los individuos en las relaciones para muchos nos hemos convertidos en casi perfectos sustitutos en el que no importan con quién estemos mientras estemos, o que decir de las inquietudes que se nos presentan cuando conocemos a alguien más y a veces arriesgamos eso maravilloso que tenemos por una aventura que al final resultó no ser tan buena ni satisfactoria como la relación que ya nos encontrábamos viviendo, e incluso en otras ocasiones, el cerrarnos a vivir lo que la vida nos presenta como una gran oportunidad pero que rechazamos por estar esperando “algo mejor” que en ocasiones es imposible, poco probable o no alcanzable en ese momento y, es que si perdemos el tiempo esperando a que llegue la situación perfecta, la compañía perfecta o ni siquiera eso, sólo la que nosotros queremos en ocasiones hasta como capricho, tiramos por la borda lo que puede convertirse en una relación que podría llegar incluso a denominarse de película.

Nadie dijo que la aventura de una relación es fácil, tiene sus dificultades en todos los aspectos, desde el económico hasta el familiar, pasando incluso por la tentación que en ocasiones puede presentarse al conocer a alguien más pero no por eso creo que deberíamos darnos por vencidos y desaprovechar el presente, creo que no hay nada que nos destruya más que estar viviendo aferrados a recuerdos del pasado y simultáneamente estar añorando un futuro incierto mientras desaprovechamos un presente promisorio que con un poco de esfuerzo podríamos transformar en ese futuro que todos queremos y, al contrario, seguimos dedicando energía y tiempo a aquello que por ahora no es.

La consecuencia de todo lo anterior bajo mi perspectiva se puede resumir en lo que me gusta llamar la "implosión del amor", las relaciones han dejado de funcionar y se han convertido en proyectos de corto plazo y/o poco valorados creando el ahora famoso forever-alone que muchos creen encajar en este concepto y tan sólo por falta de reflexión y tomar las riendas de nuestra vida para cambiar esta situación al ser realistas y objetivos con las oportunidades presentes y recursos actuales.

Como complemento a esta serie de pensamientos, el soundtrack que me acompañó durante el tiempo invertido en este escrito fueron algunas canciones del disco “Tissues and Issues” de Charlotte Church: “Easy to forget” y es que justo como lo comentaba, ahora podemos ser sustitutos fáciles de dejar atrás como basura que se reciclará; “Easy way out” y ese afán que tenemos por correr de lo que tenemos por miedo a perder algo incierto o que a veces ni siquiera conocemos; “Even God” para reflexionar que el pasado no se puede cambiar, el futuro aún no lo vivimos y lo único que podemos modificar y vivir es el presente, además de no podernos engañar a nosotros mismos pensando que no es así, al final es mejor amar a tiempo que intentar hacerlo a destiempo; por último “Show a little faith” que es lo que tanto nos falta en estos días y porque como alguien alguna vez ya lo cantó “la esperanza (y fe) es lo mejor que queda cuando no queda nada”.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Te amo, eres perfect@, ahora cambia!

Una grata sorpresa, un gran encuentro, voces espectaculares, grandes actuaciones, sentimientos variados, etc. Esta maravillosa comedia musical con sketches se presenta en el foro cultural Coyoacanense y es una magnífica opción para pasar la noche del fin de semana.


A lo largo de dos horas, en las que no pararás de reír pero también de reflexionar al sentirte identificado en cuando menos una de las distintas situaciones presentadas, el genial elenco (Natalia Sosa, Marco Anthonio, Cecilia Cantú, Beto Torres, Fernanda Ostos y Adrián Pola, bajo la gran dirección de Ricardo Díaz) nos presenta un recorrido a lo largo de las variadas experiencias que pasamos en esto del amor.

Las primeras citas, una pesadilla para muchos y un gran gusto para otros tantos, y es que todo lo que sucede: el arreglo para impresionar, la plática monótona y aburrida, el gran sentido del humor, nuestros miedos a flor de piel, las ganas de algo más que una cena... Y claro, no puede faltar la sensación de "sequía de solteros" en la que en verdad nos pone a pensar si nos estamos conformando con lo mejor que hemos encontrado o es realmente lo que queremos.

Continuando con las historias de las relaciones, ¿qué tal el momento en el que buscamos hacer todo para impresionar al otro? pero... yo no sé cocinar! o a mi ni me gusta el football! Jejeje. Otro de los momentos, las rupturas después de años de relación y todo por hacernos guajes por tanto tiempo cuando no había futuro. Todo estos sucede en esa etapa en la que apenas se van consolidando las relaciones, pero hay más; los matrimonios! miedo.com jajaja y cuando llegan los hijos a la vida de nuestros amigos casados, ese es otro asunto que reflejan con gran sentido del humor pero acertando en el sentimiento generado en los amigos y la misma pareja, porque esas noches en los que ya no hay naaaada de nada por estar cuidando a los hijos, las tareas, el trabajo, labores del hogar y al final ya ni tiempo ni ganas ni orgasmos.

Y si ustedes creen que las ganas de sentir amor acaban a cierta edad, ¿por qué no le preguntamos a Rosita Juárez? aquella señora que busca el amor por internet después de su divorcio y la forma en cómo este se convierte en un pasado muchas veces difícil de superar... pero es que el tenerlo presente no implica que nos siga afectando ¿o si? La cosa es que no hay edad para el amor, ni tiempos definidos, ni lugares... digamos que la situación perfecta en el momento adecuado con el pasado superado y la persona indicada... sería maravilloso que así fuese pero ¿si no pasa así?

La verdad es que en el amor nada es perfecto, pero nuevamente tampoco en el resto de nuestras vidas. Una gran sonrisa acompañada de nuestros oídos deleitados por las grandes voces y la mente un poco reflexiva, quizás hasta el corazón vuelto loco, es el resultado de esta obra que recomiendo ampliamente. Así que ya saben... vamos al teatro!


lunes, 7 de noviembre de 2011

Don´t kill the future by yourself!

Muchas veces creemos que el destino está en nuestra contra o simplemente que tenemos mala suerte, vaya, algunos incluso creen que todo es un complot en contra de ellos pero, ¿realmente quién está detrás de todo lo que nos sucede? Si bien a mi parecer resultaría demasiado complicado y presuntuoso tratar de establecer una proporción entre lo que influyen los factores externos y nosotros mismos en nuestra vida, creo que si sería mínimo un 50-50, claro que habría que considerar también que tanto nosotros influimos en el factor externo por lo que el mayor peso de lo que nos sucede recae en nosotros.

Hoy me he dado cuenta que muchas veces queremos un futuro y creemos que hacemos todo lo posible por lograrlo sin embargo, muchas veces nosotros mismos somos los que nos saboteamos y esto aplica para todos los aspectos de la vida del hombre, laboral, amistosa, familiar, de pareja, física, moral, etc.

La principal forma de sabotearnos es no creer en nosotros mismos y programarnos para la negatividad. La teoría de la programación neuro-lingüística ya lo ha explicado, si nosotros estamos abiertos a que venga lo positivo, enfocamos nuestra energía (al final el pensamiento es justamente energía ya que nosotros somos seres que funcionamos gracias a la misma) en pensamientos positivos, habremos dado un gran paso para la consecución de nuestros objetivos ya que nuestro actuar irá enfocado en un canal energético alto y equilibrado, atrayendo energía armónica que al entrar en sintonía con nuestras acciones, pensamientos y emociones nos facilitarán el llegar a la meta.

Es importante reflexionar sobre lo que realmente queremos y pensar la forma de conseguirlo, además un aspecto que pasamos por alto la gran mayoría de las veces son las acciones que nosotros mismos ponemos en práctica y que dificultan si es que no eliminan la posibilidad de llegar a aquella meta. Un ejercicio profundo de reflexión nos ayudará muchas veces a no ser nosotros mismos quienes nos pongamos el pie en nuestro andar por la vida y adicionalmente nos permitirá tener un poco más el control sobre los factores externos que afectan nuestros planes para poder incidir de forma que nos beneficien o digamos que estén más a nuestro favor.

Al final de todo, en el supuesto de que no logremos que nuestro deseo o meta se hagan realidad, al menos habremos disfrutado el camino y esto ya es ganancia, disfrutar el camino sin importar en donde quedemos (no por esto hay que rendirse ante las adversidades).

La lección que aprendí hoy, piensa antes de actuar y no pongas en riesgo eso que tanto esperas por un arranque o una estupidez que puede otorgar una satisfacción superflua y temporal en comparación con el encuentro de nuestro objetivo que nos hará sentir plenos y satisfechos con nosotros mismos, la vida y nuestro entorno.

So... 
  don´t kill the future by yourself!


viernes, 4 de noviembre de 2011

Sobre el silencio y el miedo a reflexionar

-¿De qué estábamos hablando?
--No recuerdo, ¿y tu?
-Tampoco

Se lee familiar, se siente propio... ah si, me ha pasado. Y es que hoy día creo yo, y conste que es mi punto de vista, estamos tan acostumbrados a hablar por hablar que no vemos el otro lado, nos hemos acotumbrado a escuchar por escuchar.

Para mi una parte maravillosa de una relación (cualquier tipo de relación) es poder compartir el silencio sin que se sienta incómodo, sin embargo hay muchas ocasiones que al quedarnos callados se nos cuestiona si nos pasa algo cuando en realidad sucede todo lo contrario, nada.

Creo que hay ocasiones en la vida en que no tenemos nada que decir y es mejor callar, lo anterior no quiere decir que no queramos convivir al contrario,  probablemente estemos en una etapa en la que necesitamos volver a ponernos en contacto con nuestro entorno y abosrberlo para volver a ubicarnos, estar con nuestros seres queridos y con desconocidos para aprender cosas nuevas y retomar enriquecidos nuestro andar.



Por otra parte, el silencio nos da la oportunidad de reflexionar y esto es lo que intuyo que le da miedo a la gente del silencio, porque es muy difícil enfrentarnos a nosostros mismos y planetarnos nuestra situación actual, asumir los retos que tenemos enfrente y tomar nuestra vida asumiendo completamente nuestra responsabilidad sin dejar nada a lo que muchas veces llamamos "el destino". A mi parecer sería bueno aprender a convivir en silencio con nostros mismos y con los demás, sin tomarlo como que la otra persona no esté interesada o esté en algo más, ya lo he dicho, puede ser que esté completamente interesada y sólo esté asimilando lo que ocurre a su alrededor para crecer como persona. Si no aprendemos a relacionarnos también en silencio, seguiremos hablando por hablar y escuchando por escuchar, y no es que siempre tengamos que estar hablando de cosas trascendentales y profundas, pero hasta para hablar de vanalidades hay que estar conciente de lo que estamos diciendo y escuchando teniendo realmente la voluntad de hacerlo.
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