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jueves, 1 de diciembre de 2011

A veces como ahora - II

A veces como ahora me llega la desesperación de querer abrazarte una vez más,
y otras como hoy poder decir que te quiero y sentir que me quieres igual,
pero es que a veces no es ahora y ahora no es hoy porque de tus labios no sale aquella emoción.

A veces como ahora quiero llorar y dentro de tus brazos descansar,
otras como hoy tomarte entre mis brazos, hacerte el amor y así juntos estar,
pero hoy sigue sin ser ahora porque ni tus brazos, no hay abrazo mucho menos amor.


A veces como ahora quisiera ahogar al corazón porque vivo en un sin razón,
y otras como hoy no me importa jamás tener la razón mientras estés en mi corazón,
pero es que a veces es ahora y ahora es hoy y te llevo presente sin importar adónde voy.

A veces como ahora sientro furia y frustración y no se si quiero ser él o alguien más,
y otras como hoy solo quiero ser yo y estar como probablemente nunca jamás,
pero es que vivo ahora, ahora y hoy que te quiero tanto que no puedo más.

A veces como ahora quisiera ser tú para saber si dentro de ti sigo,
y otras como hoy siento que si no estoy en ti estoy perdido,
es que ahora que es hoy no hay sitio si contigo no estoy unido.

A veces como ahora no pierdo la esperanza de que tu y yo...
otras como hoy pido a la vida con todas mis fuerzas de ser tu y yo...
ahora como hoy mi más grande deseo se resume en tu y yo.

A veces no me alcanzan las palabras, se me atoran las ideas,
hoy siento tantas cosas, me sobran emociones,
a veces como hoy... a veces como hoy sigo aquí y tu dentro de mi.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Su nombre: Lola, la vida sin ti y un poco de mi.

Tarde o temprano caería en escribir una entrada un poco más personal, hoy es la noche.

Después de una larga noche de antro y una tarde de descanso, llegaba el momento de alistarme para un evento que realmente esperaba, la cena con pretexto de Thanksgiving pero que para mi representaba el reencuentro con fabulosas personas que en poco tiempo se han convertido en grandes amigos y que realmente he extrañado tanto y añoraba el momento de volvernos a ver a todos unidos, gracias por este reencuentro, de corazón: los quiero.

Un corte de cabello era necesario así que decidí ir a aquella estética que durante tantos años he frecuentado, 20 minutos después de llegar comenzaba mi corte con ella, su nombre: Lola. Un poco de plática como siempre para ponernos al día de nuestras vida fue el preámbulo de una conversación un tanto más personal; y es que Lola siempre me ha parecido una mujer interesante, su acento español, la expresión en su rostro, la fuerza de su actitud y caracter aguerrido... esas entre otras muchas características, hoy fueron las que desataron en mí el momento de confesiones.


La historia de una relación pasada difícil de olvidar salió de mi boca: aquellos cafés dominicales acompañados de nuestros respectivos libros, los paseos en bicicleta, las pláticas sobre música, libros, películas, las visitas a nuevos y acogedores restaurantes, los abrazos de cada noche que se rompían hasta el amanecer, tu voz y expresiones, tu tacto y la sensación en mi cuerpo al sentir tu piel, tu complejidad, tus ideas y emociones, tu sentido del humor, las palabras y miradas de cariño, lo mucho que compartíamos y las similitudes entre ambos... todo aquello y mucho más que hoy son elementos difíciles de soltar, una decisión que rompió aquella gran unión sin que nada pudiera y hasta ahora pueda hacer yo. Hoy día ya no duele pero si queda el coraje con la experiencia, no en el mal sentido, sino al darme cuenta de que existen todos los elementos para tener una relación de la cual la gente estaría celosa por todo lo que podríamos compratir, la conexión e intensidad. La misma historia pero ahora en labios de Lola, un gesto de melancolía, ojos nostálgicos pero fuerza ante todo... confesiones de ambos.

Como resultado de nuestra plática parace ser que aquello que se dice sobre el tiempo, no siempre es así, no siempre con el tiempo viene el olvido, quizás se supera de algún modo pero para algunos casos, las ganas de haber vivido y seguir viviendo lo que no fue ni es siempre quedarán, numerosas preguntas sin respuesta, un corazón más fuerte y maduro pero con cicatrices... Lola hoy día es una mujer fuerte pero al igual que yo no lo ha olvidado, superado si pero... "aunque el tiempo pase nunca lo olvidarás, será solo una vez en tu vida" y ¿será que aunque las cosas cambien y los podamos ver de otra manera y sin sufrir, siempre estaremos esperando?

Después de ti soy alguien que se disfruta más así mismo, he revalorado lo que soy y reincorporado facetas a mi vida que había dejado a un lado, otras que aún no aparecían se han integrado a mi cotidianidad, soy fuerte, soy feliz y te doy las gracias. Puedo tomar un libro y disfrutarlo, tantas ideas y sentimientos ahora son plasmados por escrito, las música tiene un sabor diferente, el café una nueva textura, los momentos a solas un nuevo significado, cada amanecer un regalo de la vida... pero sin ti. Hoy te puedo ver y estar bien, llenarme de gusto de saber que también vas mejor, desear de todo corazón lo mejor para ambos y claro está, el tenerte presente en mi vida de una forma u otra.

Lo que queda en mi, ganas de encontrarte, no se tu nombre, ni el momento, ni el lugar, tampoco sé si ya te conozco, sólo estoy seguro que algún día coincidiremos en la vida para estar juntos. Por ahora he de reconocer que hay miedo... miedo al darme cuenta que soy alguien complejo, exigente y que las actividades que realizo son un tanto solitarias, no salgo mucho, no tengo innumberables grupos de amigos, así no sé como te conoceré; por otra parte ¿quién sigue creyendo en relaciones a largo plazo o para toda la vida? ¿exisitirá más de una oportunidad en la vida de conectar tan rico con una persona en todos los sentidos?... cierro los ojos, respiro... miedo. Pero ahora si que como dijo Lola, a seguir adelante que siempre hay más, si lo queremos lo podemos, a pensarlo, a sentirlo, a desearlo, a vivirlo... ¿sincrodestino? no lo sé pero por el momento la idea me reconforta.

Esa mujer con sus palabras sobre el tiempo y lo que no se olvida (si, como aquella canción de Franco de Vita que ahora viene a mi mente) pero la necesidad y oportunidad de seguir y ser feliz, su nombre: Lola. Todo esto es un poco de mi ahora que me toca estar sin ti.

viernes, 25 de noviembre de 2011

La implosión del amor y el #foreveralone

Sin importar hacia qué lado decida voltear, muy frecuentemente me encuentro que la gente hoy día sufre por amor… o mejor dicho, por la ausencia de mismo pero, ¿realmente existe una carencia de amor?


Todos en algún momento de nuestra vida hemos sufrido por amor pero actualmente me parece que la gente tiene esta idea de que no hay con quien estar para lograr desarrollar una relación fructífera y se ha llegado a tal punto que ha nacido el fenómeno del forever-alone. Lo impresionante es que siendo millones de personas las solteras ¿por qué nos hemos vendido y comprado la idea de que estaremos por siempre solos?, creo que sería mejor en lugar de ser 100 millones (por decir un número) de solteros, fuéramos 50 millones de parejas… lo que me lleva a pensar y sentir que hoy lejos de vivir en una explosión de amor vivimos la implosión del amor.

Para entender este fenómeno social creo hay que detenernos a dar un vistazo y reflexionar las causas, lo que hacemos y dejamos de hacer para encontrarnos en este sufrimiento por la “falta de amor”. Soy consciente de que es difícil encontrar a una persona con la cual podamos establecer una conexión en los distintos aspectos que abarca la vida del ser humano, esa otra persona con la cual tener pláticas interminables que nos dan la sensación de detener el tiempo, aquel individuo con el que compartamos el realizar las actividades que nos complacen y todo como consecuencia de que se comparten gustos e intereses, tampoco podemos menospreciar la química y atracción física y sexual que tan importantes y necesarias son como pilar de una relación con cimientos sólidos… Sin embargo, en muchas de las ocasiones somos nosotros mismos los que actuamos en contra de lo que queremos y algunos incluso ya tienen; creo que todos hemos escuchado los casos en los que alguien fue sustituido por alguna persona más, y digo sustituido por que a mi parecer los individuos en las relaciones para muchos nos hemos convertidos en casi perfectos sustitutos en el que no importan con quién estemos mientras estemos, o que decir de las inquietudes que se nos presentan cuando conocemos a alguien más y a veces arriesgamos eso maravilloso que tenemos por una aventura que al final resultó no ser tan buena ni satisfactoria como la relación que ya nos encontrábamos viviendo, e incluso en otras ocasiones, el cerrarnos a vivir lo que la vida nos presenta como una gran oportunidad pero que rechazamos por estar esperando “algo mejor” que en ocasiones es imposible, poco probable o no alcanzable en ese momento y, es que si perdemos el tiempo esperando a que llegue la situación perfecta, la compañía perfecta o ni siquiera eso, sólo la que nosotros queremos en ocasiones hasta como capricho, tiramos por la borda lo que puede convertirse en una relación que podría llegar incluso a denominarse de película.

Nadie dijo que la aventura de una relación es fácil, tiene sus dificultades en todos los aspectos, desde el económico hasta el familiar, pasando incluso por la tentación que en ocasiones puede presentarse al conocer a alguien más pero no por eso creo que deberíamos darnos por vencidos y desaprovechar el presente, creo que no hay nada que nos destruya más que estar viviendo aferrados a recuerdos del pasado y simultáneamente estar añorando un futuro incierto mientras desaprovechamos un presente promisorio que con un poco de esfuerzo podríamos transformar en ese futuro que todos queremos y, al contrario, seguimos dedicando energía y tiempo a aquello que por ahora no es.

La consecuencia de todo lo anterior bajo mi perspectiva se puede resumir en lo que me gusta llamar la "implosión del amor", las relaciones han dejado de funcionar y se han convertido en proyectos de corto plazo y/o poco valorados creando el ahora famoso forever-alone que muchos creen encajar en este concepto y tan sólo por falta de reflexión y tomar las riendas de nuestra vida para cambiar esta situación al ser realistas y objetivos con las oportunidades presentes y recursos actuales.

Como complemento a esta serie de pensamientos, el soundtrack que me acompañó durante el tiempo invertido en este escrito fueron algunas canciones del disco “Tissues and Issues” de Charlotte Church: “Easy to forget” y es que justo como lo comentaba, ahora podemos ser sustitutos fáciles de dejar atrás como basura que se reciclará; “Easy way out” y ese afán que tenemos por correr de lo que tenemos por miedo a perder algo incierto o que a veces ni siquiera conocemos; “Even God” para reflexionar que el pasado no se puede cambiar, el futuro aún no lo vivimos y lo único que podemos modificar y vivir es el presente, además de no podernos engañar a nosotros mismos pensando que no es así, al final es mejor amar a tiempo que intentar hacerlo a destiempo; por último “Show a little faith” que es lo que tanto nos falta en estos días y porque como alguien alguna vez ya lo cantó “la esperanza (y fe) es lo mejor que queda cuando no queda nada”.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

A veces como ahora - I

A veces como ahora quisiera ser él para tenerte, otras como ahora quisiera ser un hijo de puta y no quererte.
A veces como ahora me levanto y rompo en llanto, otras como ahora ya nada mas importa.
A veces como ahora me toca asomarme al balcón y ver el día tratando sonreír, otras como ahora sonrió al saberte feliz.
A veces como ahora se que gané un amigo y otras como ahora se que no hay nada perdido.
A veces como ahora confío en lo que siento, otras como ahora aunque duele de cierta forma y de otra me alegro, se que estamos bien.

A veces como ahora solo soy yo.

lunes, 31 de octubre de 2011

En la montaña rusa con la loca de la casa!

La verdad es que a mi me encanta los juegos, una montaña rusa wow! Pero cuando te subes a una montaña rusa de emociones, puede ser que si quedes mareado y a punto de... bueno ya saben. Lección aprendida el día de hoy: aunque no me gustan los límites y menos imponérmelos yo mismo, creo que si hay uno que tiene que establecerse, no le des rienda suelta a la loca de la casa, es decir, la cabeza.



Hay cosas en la vida que sabemos y otras que no, cosas que sentimos y ahí empieza lo complicado si permitimos que la loca de la casa interfiera en la estabilidad de las emociones; por alguna razón cabeza y corazón no están juntos.

De haber cerrado el domingo de forma muy agradable y tranquilo, el día de hoy por la mañana se convirtió en un verdadero tormento y todo por buscar intuir lo que mi sexto sentido no quería o podía, por hacerme ideas y no dejarme a mi mismo estar en paz. Toda la mañana deseperado, frustrado, enojado, emanando energía negativa al universo y publicando incoherencias sin relación con lo que verdaderamente soy y siento y al final darme cuenta que ese no es el camino, así que perdón (aunque también recordemos que la vida no viene con instrucciones jeje). 

Entender que el tiempo es sabio y hay cosas que no dependen de nosotros es la mejor manera de contener a la loca, hay que confiar que al final las cosas quedarán como deben estar (claro, hay que ayudar pero nunca forzar).
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