¿Recuerdan la historia de aquella amiga que encontró su milagro catastrófico? Si es así, en aquel entonces al parecer era sólo un milagro y todo era perfección y, entonces se preguntarán ¿dónde está lo catastrófico? Aquí les va…
Pues resulta que al poco tiempo de comenzar aquella relación, las cosas no van tan bien, quizás sea la pronta partida de él al extranjero para hacer una maestría o quizás que en verdad son dos personas que por mucho que se quieran y lo intenten, no logran coincidir y empatar. Vaya, apenas llevan unos días que no se hablan pero hoy mientras tomábamos café mi amiga y yo, haciendo un recuento de los hechos, nos dimos cuenta que el resultado es negativo.
¿De qué sirve que te regalen un café si después no te van a hablar y te lo tomarás solo? ¿De qué sirve un beso que no tiene sustento más que tal vez la costumbre y el placer de ese segundo? ¿De qué sirve pasarla bien a solas si al estar con más personas la convivencia cambia drásticamente alejándose de lo que son en lo privado? A mi parecer de nada.
Mientras ella sufría al ver al otro como si nada, el cantando y sonriendo como siempre, dando señales de que realmente le es indistinto estar con ella o no, es que la plática nos llevó a la conclusión siguiente: como ya muchos han dicho, no deberías tratar como prioridad a alguien para quien tú no lo eres, mucho menos si ni siquiera eres una de sus opciones… o si lo eres estás al final de la lista; claro a veces como uno es terreno ya orinado pues mejor recorremos otros ¿no?
En fin, así es como este su milagro terminó siendo catastrófico; ahora tengo una amiga con el corazón desconchinflado y yo sin la esperanza de encontrar mi milagro al escuchar mis propias palabras en la conclusión de la plática… y la verdad ni se si ganas tengo.
Un vistazo a las sorpresas que otorga la vida cuando se llega con la tarea bien hecha.
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jueves, 28 de junio de 2012
miércoles, 7 de diciembre de 2011
A veces como ahora - III
A veces como ahora no hay palabras que decir,
son tantos los sentimientos y vacías las oraciones
que no hay razón para dejarlas fluir.
A veces como ahora sabes que es amor,
de ese que no conoce tiempo, distancia, ni condición y
lo único que dicta el cuerpo es la entrega del corazón.
A veces como ahora podría partir mi vida y regalártela,
que mejor si la compartimos, así no estarías tu allí y yo aquí,
pero a pesar de todo te llevo en mí.
A veces como ahora no entiendo la vida,
crees tener una segunda oportunidad que siento no merecer, que no es para mí y mucho que reclamar,
lo bello es darte cuenta que no hay primeras o últimas y que cada día es una nueva en si mismo.
A veces como ahora sé que no me voy y a tu lado,
a la distancia que tu lo quieras, en el tiempo que requieras y bajo la forma que desees,
yo estoy porque esto es amor sin condición.
Otras como hoy soy pura emoción... sensación... por que puedo sentirte sin que estés aquí
todo proveniente de este corazón que la vida ha llenado de pasión para ti,
solo esperando que tu lo quieras recibir.
A veces como ahora las palabras que pueden sonar vacías
aunque no lo son se transforman en emoción,
otras como hoy daría todo "to make you feel my love".
viernes, 25 de noviembre de 2011
La implosión del amor y el #foreveralone
Sin importar hacia qué lado decida voltear, muy frecuentemente me encuentro que la gente hoy día sufre por amor… o mejor dicho, por la ausencia de mismo pero, ¿realmente existe una carencia de amor?
Todos en algún momento de nuestra vida hemos sufrido por amor pero actualmente me parece que la gente tiene esta idea de que no hay con quien estar para lograr desarrollar una relación fructífera y se ha llegado a tal punto que ha nacido el fenómeno del forever-alone. Lo impresionante es que siendo millones de personas las solteras ¿por qué nos hemos vendido y comprado la idea de que estaremos por siempre solos?, creo que sería mejor en lugar de ser 100 millones (por decir un número) de solteros, fuéramos 50 millones de parejas… lo que me lleva a pensar y sentir que hoy lejos de vivir en una explosión de amor vivimos la implosión del amor.

Nadie dijo que la aventura de una relación es fácil, tiene sus dificultades en todos los aspectos, desde el económico hasta el familiar, pasando incluso por la tentación que en ocasiones puede presentarse al conocer a alguien más pero no por eso creo que deberíamos darnos por vencidos y desaprovechar el presente, creo que no hay nada que nos destruya más que estar viviendo aferrados a recuerdos del pasado y simultáneamente estar añorando un futuro incierto mientras desaprovechamos un presente promisorio que con un poco de esfuerzo podríamos transformar en ese futuro que todos queremos y, al contrario, seguimos dedicando energía y tiempo a aquello que por ahora no es.
La consecuencia de todo lo anterior bajo mi perspectiva se puede resumir en lo que me gusta llamar la "implosión del amor", las relaciones han dejado de funcionar y se han convertido en proyectos de corto plazo y/o poco valorados creando el ahora famoso forever-alone que muchos creen encajar en este concepto y tan sólo por falta de reflexión y tomar las riendas de nuestra vida para cambiar esta situación al ser realistas y objetivos con las oportunidades presentes y recursos actuales.
Como complemento a esta serie de pensamientos, el soundtrack que me acompañó durante el tiempo invertido en este escrito fueron algunas canciones del disco “Tissues and Issues” de Charlotte Church: “Easy to forget” y es que justo como lo comentaba, ahora podemos ser sustitutos fáciles de dejar atrás como basura que se reciclará; “Easy way out” y ese afán que tenemos por correr de lo que tenemos por miedo a perder algo incierto o que a veces ni siquiera conocemos; “Even God” para reflexionar que el pasado no se puede cambiar, el futuro aún no lo vivimos y lo único que podemos modificar y vivir es el presente, además de no podernos engañar a nosotros mismos pensando que no es así, al final es mejor amar a tiempo que intentar hacerlo a destiempo; por último “Show a little faith” que es lo que tanto nos falta en estos días y porque como alguien alguna vez ya lo cantó “la esperanza (y fe) es lo mejor que queda cuando no queda nada”.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
3,453 minutos
Este es el relato de un viaje de reconciliación, de encontrar aquellas respuestas a algunas de las muchas preguntas que esta vida me ha planteado, un recorrido para olvidar rencores, para centrar la mente y las emociones en lo que realmente fue y no en lo que creí que pudo haber sido y, por otra parte, un reencuentro muy especial.
Esos minutos fueron exactamente los transcurridos desde que mi avión aterrizó y de nuevo despegó para dar por concluida mi visita a aquella mi ciudad hostil, Guadalajara. Una de las primeras anécdotas ocurre desde el avión en el cual, me doy cuenta que todavía existen padres que han proporcionado una gran educación a sus hijos y es que fue un gusto volar a un lado de un padre con su hijo que durante el trayecto compartieron un abrazo mientras dormían para despertar al aterrizar y comenzar un juego entre ellos, sin molestar a nadie y respetando el espacio ajeno.
Al bajar del avión aquel ser que vino del cielo estaba esperando por mí, un abrazo que se extrañaba tanto y que tomó varios meses para poder vivirse nos unió nuevamente y así esta aventura comenzaba. Minutos de pláticas para ponernos al día y contar el motivo de mi viaje, los cambios en su vida, lo nuevo y lo viejo de la ciudad… así pasó el tiempo mientras llegamos a aquél café en el que alguna vez desayunamos y tan buenos momentos compartimos, encuentros con gente nueva que me hicieron sentir bienvenido a Guadalajara, anécdotas un tanto chuscas y risas fueron complementaban el momento mientras degustábamos nuestros respectivos platillos.
La travesía continuó alrededor de la ciudad sin parar por instante alguno la plática maravillosa que nos regaló la sensación de que el tiempo no había pasado, que era apenas ayer cuando nos habíamos dejado de ver; llegamos a Andares para recordar nuestros paseos por las tardes y también recordar otros paseos que me regalaron tantas risas y que ahora recuerdo con nostalgia… librerías, tiendas de discos, cafés, etc. fueron testigos de este retorno a mi ahora querida hostil Guadalajara. Al tiempo nuestro apetito reaparecía y nos llevó a una nueva plaza para llegar al Osaka y vaya! Qué maravillosa comida, varios platillos al centro y unas cuentas botellas de sake mientras los sentimientos fluían, las anécdotas de los últimos meses se iban revelando… lágrimas, las inevitables lágrimas al añorar el pasado reciente salieron a flote… risas, las encantadoras risas al conocer su pasado reciente y lo bueno que este estaba tornando. Y al cine, la película elegida “Amanecer”, la cual me pareció bastante buena en comparación de la segunda y tercera parte que dejaron mucho que desear; una buena adaptación del libro, el sentimiento que Kristen Stewart siempre me ha provocado haciéndome siempre partícipe del mismo, el regreso a la fotografía y manejo de cámara de la grandiosa primera parte… en fin, este no es el espacio para el review.
Al salir llegamos a lo que sería nuestro hogar por los días y noches que pasaría en Guadalajara. El despertador sonó a las 23:00 para en teoría pegar un salto de la cama y salir de antro… nunca sucedió, ambos fingimos no escucharlo para seguir dormidos y descansar para prepararnos para un segundo día.
Un baño y listo para recorrer las calles en bicicleta, el soundtrack del recorrido me permitió recordar tanto, memorias que sacaron de lo más profundo de mi carcajadas pero también llanto, pensamientos sobre lo que para mí la ciudad me había quitado y no me había permitido tener… minutos de reflexión, el aire en mi rostro, la música en mis oídos, el sol cálido pegando en mis hombros, momento de comenzar a ver con otros ojos la ciudad mientras recorríamos el centro para tomar fotos, jugarnos bromas. Por si las horas pedaleando no hubiesen sido suficientes, al gimnasio a nadar de prisa antes de que cerrara y un baño para retomar ánimos y así seguir con el paseo a Chapala.
Que grandioso lugar, el atardecer y el pasar de la gente, la sensación de tranquilidad acompañada de un helado de nuez, papalotes, una tarjeta de iTunes que llegó como un encargo y que con gusto realicé. Momento de tomar carretera de nuevo para esta vez cantar aquellas canciones que alguna vez escuchamos juntos, nuevas canciones para mi, nuevas canciones para él, Buika, Solé Giménez, Sophie Ellis Bextor, Franco de Vita, Sade, Michael Bolton, Christina Aguilera, OV7, Pandora, Melanie C… sólo para darnos cuenta de lo grandioso que es cuando compartes gustos, sentimientos, ideas, momentos. Y así llegamos a Ajijic para recorrer sus calles empedradas que trajo a mi mente “Pueblito viejo” de Soraya, fotos, hoteles, bares… Momento de regresar para cenar en el café que fue testigo de tantas pláticas nocturnas y que una vez más nos tuvo ahí reflexionando sobre la vida, recordando mi estancia anterior en la ciudad, el tiempo que trabajé en la misma… y llega de nuevo el momento de dormir.
Despertador, cambio de coche, a correr a los Colomos lo que pudimos (he de confesar que aguantó más que yo) al terminar, en pants sudados, sin peinar, siendo libre, natural, siendo realmente yo, aquel que mucho tiempo no me había dejado ser y que ahora me atrevía a disfrutar, fuimos a desayunar: café, fruta, molletes, jugo y te. Y a recorrer ahora a pie la ciudad, visitando librerías para decidirme por “No me iré sin decirte adónde voy” de Laurent Gounelle, más pláticas y el momento de darme cuenta de que Guadalajara no me ha quitado nada, al contrario me ha dado grandes experiencias, algunas difíciles, ásperas y duras, otras alegres y encantadoras de vivir, al final vivencias que me han forjado el carácter y me han vuelto una persona más fuerte… gracias Guadalajara, mi ciudad hostil, ahora entiendo que no fuiste tu.
Un baño y a hacer maletas, el último paseo… aquel hotel, testigo de un gran fin de semana que ahora trae recuerdos que no puedo negar que siguen doliendo, lágrimas corriendo por mis mejillas al experimentar melancolía, nostalgia, añoranza, todo menos olvido, el darme cuenta que lo que se ha desarrollado en mí en el último mes (justo un mes este lunes de puente) es resignación ya que no me encuentro convencido y hasta ahora no puedo olvidar, siguen los recuerdos y los sueños presentes a cada momento y cada noche que me hacen recordar cuanto extraño, quiero aún y deseo, sólo me queda la interrogante de si verdaderamente esto es lo mejor pero tampoco puedo forzar … ya hablará la vida y por el momento me toca seguir adelante, duele pero no por eso sufro "pain is inevitable, suffering is optional" y gracias ha la vida hoy soy ua persona más fuerte capaz de seguir caminando, aunque eso no cambia el hecho de que a veces deseo cosas que no se pueden, quizás por ahora, tal vez nunca, a lo mejor algún día.
Una última parada sorpresa antes de partir, sólo alguien como él que me intuye tan bien pudo poner una sonrisa (aunque sólo fuera en mi rostro): una gran papa!
Un recorrido silencioso al saber que esta breve visita terminaba, una reconciliación con una ciudad, reflexión, crecimiento, un abrazo y una sonrisa fueron lo último de este viaje de reencuentros para así haber transcurrido 3,453 minutos al tiempo que mi avión despegaba.
sábado, 5 de noviembre de 2011
La libertad de correr... y escapar de mi?
Hoy es uno de esos días en los que te despiertas y verdaderamente me gustaría no ser yo, ahora sí que como lo cantó Sasha Sokol "quisiera no ser lo que siempre soy".
Entre la lucha interminable de cabeza y corazón, me encuentro exhausto y con ganas de correr y emprender el vuelo... desafortunadamente cabeza y corazón irían conmigo y seria imposible escapar de mi mismo.
La solución, una hora corriendo escuchando la música que me gusta y cantando sin importar lo que la gente en el gimnasio pudieran pensar de mi.
Al final del día y después de varios kilómetros, cabeza y corazón siguen pegados a mi pero me encuentro mas tranquilo y sabiendo que no se puede escapar de uno mismo. Como ya lo publiqué anteriormente, la corrida me ayudó a controlar a la loca de la casa y a detener un poco este río de sentimientos que corren completamente desbordados fuera de cauce y que espero poder controlar pronto.
Ahora es momento de seguir conviviendo con mis amigos de prepa y salir de antro a festejar el cumpleaños de una de ellas. El precopeo de hoy para mi consta de un café y el antro espero no se prolongue más allá de las 3 y no pase de 2 vodkas. Los dejo y a disfrutar como se pueda de esta noche de sábado.
Entre la lucha interminable de cabeza y corazón, me encuentro exhausto y con ganas de correr y emprender el vuelo... desafortunadamente cabeza y corazón irían conmigo y seria imposible escapar de mi mismo.
La solución, una hora corriendo escuchando la música que me gusta y cantando sin importar lo que la gente en el gimnasio pudieran pensar de mi.
Al final del día y después de varios kilómetros, cabeza y corazón siguen pegados a mi pero me encuentro mas tranquilo y sabiendo que no se puede escapar de uno mismo. Como ya lo publiqué anteriormente, la corrida me ayudó a controlar a la loca de la casa y a detener un poco este río de sentimientos que corren completamente desbordados fuera de cauce y que espero poder controlar pronto.
Ahora es momento de seguir conviviendo con mis amigos de prepa y salir de antro a festejar el cumpleaños de una de ellas. El precopeo de hoy para mi consta de un café y el antro espero no se prolongue más allá de las 3 y no pase de 2 vodkas. Los dejo y a disfrutar como se pueda de esta noche de sábado.
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